Manual de Escatología (Parte I)


MANUAL DE ESCATOLOGÍA
Contrastes Entre Escatología Futura y Realizada
(Información Recopilada de Distintas Fuentes y Adaptada para este Estudio
por Eduardo Mondaca)
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Eduardo Mondaca
El presente estudio está hecho con el propósito de ayudar a los que aman el estudio de las profecías bíblicas, no tanto para influenciarlos a que tomen mi posición teológica sobre esta doctrina, sino más bien, para orientarlos con algunas informaciones y enseñanzas que difícilmente se imparten en las Escuelas Bíblicas o Seminarios Teológicos, menos aun desde un púlpito de Iglesia. Por lo que estoy convencido, de acuerdo con mis investigaciones, que una gran mayoría de cristianos es partidario de una corriente escatológica específica, más que nada, porque ese ha sido el método doctrinario que encontró en su iglesia desde el momento que llegó a ella. El sistema doctrinario más popular y aceptado por los cristianos en el mundo es el Dispensacionalismo;  pero me atrevería también a creer, que un número muy elevado de creyentes no tiene ni la menor idea de que pertenece a este mencionado sistema doctrinal; no conoce su historia, sus raíces teológicas, ni los graves errores doctrinales que ha desarrollado a través de los años, por lo que creo de suma importancia dar a conocer por todos los medios posibles y disponibles, la verdad acerca de nuestras raíces doctrinarias, especialmente en el área de la escatología. Aquí encontrará una breve reseña sobre cada una de las tres escuelas principales de interpretación de la Escatología bíblica; Las doctrinas de cada una irán siendo analizadas inmediatamente a la luz de la Palabra de Dios. Es mi deseo que este Manual sea de gran ayuda para quienes están realmente interesados en conocer el verdadero significado que tiene el mensaje profético de la Biblia.
La palabra Escatología se compone de dos vocablos griegos: eschatos que significa “fin o final” y logos que significa “palabra o discurso”; al unirse estas dos palabras se crea el termino que literalmente se interpreta como: “el discurso de las últimas cosas”. Esta es una rama muy importante dentro de la Teología sistemática, y se dedica exclusivamente al estudio de todas las profecías de la Biblia.
Existen tres Escuelas distintas de interpretación para esta doctrina; cada una de ellas tiene además sus propias subdivisiones, lo que la convierte en una de las ramas teológicas más complejas de estudiar, y que por lo mismo, se hace necesario y recomendable que su estudio se haga  con mucho criterio y sentido común, aplicando cuidadosamente las reglas elementales de la hermenéutica bíblica para  así obtener el más optimo resultado posible en el trabajo de interpretar las Escrituras.
Las diferentes posiciones teológicas que encontramos entre los intérpretes de las profecías bíblicas, bien pueden clasificarse en dos divisiones principales:
  • Escatología Futurista
  • Escatología Preterista
Dentro de estas dos divisiones principales encajan las tres escuelas de interpretación bíblica más conocidas: Dispensacionalismo pre-milenarista; Amilenarismo y Preterismo. Cada una de estas corrientes tiene una perspectiva diferente respecto al advenimiento del reino de Dios y la segunda venida de Cristo.
Antes de postularse por una de estas tres escuelas escatológicas, es muy importante que conozca muy bien el postulado de cada una de ellas, y no dejarse influenciar simplemente por el criterio generalizado que tiene la iglesia cristiana / protestante sobre esta materia. Yo personalmente creo en la Escatología Realizada o Preterista. Sólo este método me ha podido aclarar aquellos pasajes un tanto oscuros o complejos que encuentro en la Biblia. Su modo de interpretar las Escrituras se basa en la observación de dos aspectos muy importantes: El marco histórico de la Biblia y su gramática. Pero esto lo veremos más adelante; por ahora pasemos a revisar las diferentes posiciones teológicas existentes.
Escatología Futurista
Es aquella posición teológica que ve casi la totalidad de las profecías bíblicas aun sin cumplirse, aunque acepta que una parte de ella se cumplió parcialmente en el primer siglo, cree que la plenitud de su cumplimiento está aun en el futuro, en la segunda venida de Cristo y el fin del mundo cósmico.
Las escuelas de interpretación que entran en esta sección son: El dispensacionalimo Pre-milenarista y el Amilenarismo.
Dispensacionalismo pre-milenarista
Esta escuela de interpretación tuvo su origen en las primeras décadas del siglo XIX, aunque sus defensores discrepan sobre este respecto, argumentando que esta forma de interpretar las Escrituras data desde los días de la Iglesia apostólica en el primer siglo, pero que con el tiempo fue perdiendo  importancia y cambiada por otros modos de interpretación; sin embargo volvió con mucha fuerza hace dos siglos, para reivindicarse como el método más exacto de interpretar las profecías bíblicas. El dispensacionalismo es el sistema de interpretación más popular y aceptado dentro de la Iglesia evangélica / protestante. Este método establece que las profecías deben interpretarse de un modo literal y natural, tal cual como se lee en la Biblia; es decir, si la Biblia dice que: “las estrellas caerán del cielo” (Mt.24:24), de acuerdo con este método, no se podría pensar en otra cosa más que aquello que está escrito.
Principales defensores:
  • Hal Linsey
  • Tim Lahaye
  • Jack van Impe
  • John Walvoord
  • John Hagee
  • Billy Graham
  • Grant Jeffrey
¿Cómo nació el dispensacionalismo?
El principio de esta doctrina nos remonta al año 1830 en el mes de abril, en Port Glasgow Escocia, donde una jovencita de 15 años de nombre Margaret McDonald, recibió una “revelación” o sueño en donde veía que el fin del mundo tenía lugar. Gente de todas las naciones eran elevadas al cielo, mientras que el resto quedaba en la tierra para experimentar el horror de la gran tribulación, donde el principal protagonista era el “anticristo”. Este tiempo de tribulación tenía una duración de siete años, los que concluían con el regreso visible de Cristo, quien venía acompañado de los santos, antes arrebatados al cielo. A partir de esta visión (como para pensar) por primera vez después de casi dos mil años, se consideró la venida de Cristo en dos etapas: Una venida invisible por los santos en el “rapto”,  y una segunda venida visible con los santos. Un sólo testigo, un amigo de la familia llamado R. Norton tomó nota de la llamada “visión.
Tener hoy a nuestro alcance estos documentos, se debe a varios investigadores pero muy especialmente a David McPherson, quien con cuyo hallazgo nos ha dado prueba del verdadero origen, no sólo de esta teoría del rapto, sino del dispensacionalismo como doctrina.
El personaje que le dio vida a esta visión” fue John Nelson Darby, fundador de la agrupación de   “Los Hermanos de Plymouth
¿Quién fue John Nelson Darby? (1800-1882)
John Nelson Darby nació en Londres en 1800, en el seno de una acomodada familia irlandesa. Después de unos brillantes estudios en la Universidad de Dublín renunció a la carrera de abogado, para consagrarse al servicio de Dios. Fue ordenado sacerdote de la Iglesia Anglicana en 1826, y empezó su ministerio en una pobre y ruda comarca de Irlanda.
Darby es considerado como el fundador y padre de la doctrina dispensacionalista. Fue un infatigable reformador “autoproclamado” que pasó su vida predicando sobre un rapto secreto y condenando a aquellos que no estaban de acuerdo con él. Eran tiempos de gran tibieza espiritual en la iglesia de Inglaterra, por lo que Darby  siente la necesidad de salirse de su denominación, y unirse a un grupo de hermanos que también estaban desorientados. Comenzó a predicar de que Dios estaba enojado con su iglesia, y que el juicio final era inminente. Darby desarrolló un sistema de interpretación que requería de dos venidas de Cristo: el rapto secreto de la Iglesia y la segunda venida pública de Cristo con Sus santos. Era una ruptura radical con la opinión cristiana histórica y ortodoxa de la Iglesia y la Nueva Alianza —incluso con la opinión de la mayoría de los protestantes de entonces. Esta teoría la adoptó después de oír sobre el sueño de Margaret McDonald.
Durante varias décadas Darby viajó por toda Europa y por América extendiendo sus muy personales ideas sobre los últimos tiempos. Aun disgustado con su recibimiento en América, alcanzó allí reconocimiento póstumo cuando uno de sus discípulos, Cyrus I. Scofield, publicó la Biblia de Referencia de Scofield en 1909. Basado en las notas y enseñanzas dispensacionales de Darby. Scofield mostraba cuadros y notas a pie de página, en las que explicaba científicamente las profecías bíblicas. En pocas décadas había vendido unos diez millones de ejemplares, convirtiéndose en el libro fundamentalista americano más influyente de todos los tiempos.
El Dispensacionalismo es un sistema teológico que subraya que Dios ha empleado diferentes medios de administración de Su voluntad y Su gracia en diferentes períodos. Sin embargo, lo distintivo del Dispensacionalismo es que sostiene que Israel como nación y la Iglesia como cuerpo de Cristo, no forman un único pueblo de Dios, sino dos pueblos, con profecías, promesas y destinos diferentes. Según Scofield hay siete dispensaciones: Inocencia, conciencia, gobierno civil, promesa, ley, gracia y reino. Los dispensacionalistas interpretan la Biblia sobre la base de estas u otras supuestas dispensaciones. Debe notarse que en la Biblia, la palabra “dispensación”, que proviene del latín dispensare, distribuir, traduce dos vocablos griegos, diakonia o servicio (2 Corintios 3:7-9) y oikonomia o administración, comisión, encargo (1 Corintios 9:17; Efesios 1:10; 3:9; Col. 1:25.) Nunca significa un “período de tiempo”.
Análisis del Dispensacionalismo
Habiendo proveído algo sobre la historia y la definición del Dispensacionalismo, procederemos a evaluar a la luz de la Biblia algunas de las declaraciones y “suposiciones” de este sistema de interpretación.
El Dispensacionalismo viene en distintos tonos y variedades. Existen aquellos que siguiendo el sistema clásico introducido por John Darby y continuado por Scofield sostienen que existen siete dispensaciones a saber:
  1. Inocencia – Adán hasta la caída
  2. Conciencia – Desde la caída hasta Noé
  3. Gobierno Humano – Desde el diluvio hasta Abraham
  4. La Promesa – Desde Abraham hasta Sinaí
  5. La Ley – Desde Sinaí hasta la cruz
  6. Gracia – Desde la cruz hasta la segunda Venida
  7. El Reino – Mil años desde la Segunda Venida hasta el Reino Eterno.
Existen varias escuelas de interpretación dentro del Dispensacionalismo, pero que no trataremos en este estudio, sin embargo existe algo que sí mantienen y creen todos los Dispensacionalistas y lo cual los une entre sí. A continuación tenemos una lista resumida en tres puntos, de las principales creencias de todo el sistema Dispensacionalista:
1.    La separación (o distinción) entre Israel y la Iglesia
Esta doctrina enseña que Dios tiene dos pueblos: Israel como Su pueblo escogido, y la Iglesia, como un pueblo aparte. Los dispensacionalistas enseñan que Dios no ha terminado su trato con Israel, y que la iglesia es solo un paréntesis, en el plan eterno de Dios con Su pueblo escogido.
Qué dice la Biblia sobre esto:
  • En primer lugar, Dios no tiene dos pueblos. Pablo hablando de los judíos y gentiles dice esto en Efesios 2:14 “Porque él es nuestra paz,  que de ambos pueblos hizo uno,  derribando la pared intermedia de separación”,
  • Dios sí terminó su trato con Israel como pueblo. Jesús maldijo una higuera porque no tenía fruto, y le dijo: Mateo 21:19b “Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera”.
  • Esa higuera simbolizaba a Israel, porque luego en el mismo capítulo Jesús dice lo siguiente sobre este pueblo: 43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él”.
  • La Iglesia ya se mencionaba en el A.T. pero fue un misterio hasta el tiempo de Pablo.  Ef. 3:5-6 “misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”.
  • El pueblo escogido de Dios es la Iglesia.  1Pedro 2:9-10 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”.
II.   Un rapto pretribulacional
Los dispensacionalistas enseñan que La Venida de Cristo está divida en dos partes: primero el rapto, y siete años después la segunda venida visible. Los siete años entre las dos venidas encuentran fundamento en Daniel 9:24-27, en donde se habla de las 70 semanas, y que según ellos, se habrían cumplido ya 69 semanas, y solo estaría faltando la número 70, y que sería justamente la que tendría lugar en el periodo comprendido entre el rapto y la segunda venida (obviamente se considera una semana profética, y que corresponde a siete años). Esta es fantasía pura, sin ningún fundamento sólido en Las Escrituras. Aceptando la idea de que Mt.24, hable de la “esperada segunda venida”, habría una gran contradicción con la doctrina dispensacionalista, ya que en Mt.24:29-31 dice:
29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días,  el sol se oscurecerá,  y la luna no dará su resplandor,  y las estrellas caerán del cielo,  y las potencias de los cielos serán conmovidas.
30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo;  y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra,  y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo,  con poder y gran gloria.
31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta,  y juntarán a sus escogidos,  de los cuatro vientos,  desde un extremo del cielo hasta el otro.
Claro que aquí ellos tienen una respuesta de tapadita, y es que los escogidos del versículo 31 no corresponden a la iglesia sino a los judíos que se salvarán durante la “gran tribulación”. En mi Biblia yo encuentro muchas referencias a los escogidos, y en especial en el Nuevo Testamento, y siempre se refiere a la Iglesia. Ejs.: Lc.18:7; Rom.8:33; Col.3:12; 2Tim.2:10; 2Tes.2:13; 1P.2:9. Por otro lado, se supone que durante la tribulación (periodo de siete años), reinará el anticristo, pero veamos lo que dice Pablo:
2Tes. 2:3  “Nadie os engañe en ninguna manera;  porque no vendrá sin que antes venga la apostasía,  y se manifieste el hombre de pecado,  el hijo de perdición”,
Pablo les da a entender a los hermanos de Tesalónica, de que “el hombre de pecado” (no dice anticristo), debería manifestarse antes de la venida de Cristo, y que ellos, la iglesia, lo verían.
Como pueden ver, los dispensacionalistas están muy equivocados en cuanto al tema. Nunca enseña la Biblia que Cristo vendría en dos etapas, o de una venida invisible y otra visible.
Pre-milenarismo:


Esta  es  otra rama del dispensacionalismo. La mayoría de los dispensacionalistas son “premilenaristas”. El premilenarismo pone su enfoque en el regreso de Cristo antes del “milenio” (periodo de 1000 años). El milenio es tan importante para ellos como la venida de Cristo, pero curiosamente le dan mayor significación al supuesto reino de mil años que tendría lugar después de la segunda venida de Cristo, y que según ellos estaría dividida en tres etapas:
1. Rapto  (venida secreta de Cristo)
2. Tribulación (siete años de tribulación entre el rapto y la segunda venida)
3. Segunda venida (venida visible de Cristo)
La  doctrina  de un rapto  secreto  no  encuentra  fundamento  sólido  en la Biblia. El único pasaje que contiene información sobre un arrebatamiento se encuentra en 1 Tes.4:17, en donde Pablo enseña sobre el regreso de Cristo, y según el relato en el verso 15 no dice nada sobre un evento silencioso, muy por el contrario, habla de un evento con mucho estruendo.
Haciendo un seguimiento en el diccionario de Strong de la palabra griega para “arrebatar” me llevó a un resultado sorprendente. Observe:
G726 ρπάζω jarpázo; de un der. de G138; apoderarse de (en varias aplicaciones):-apoderarse, arrebatar.
G138  αἱρέομαι jairéomai; prob. afín a G142; tomar para uno mismo, i.e. preferir:-escoger. Algunas de las formas son prestadas de un cognado ἕλλομαι jélomai; que es de otra manera obsoleto.
G142  αἴρω aíro; verbo prim., elevar, alzar; por impl. cargar o llevar cargando; fig. alzar (la voz), mantener en suspenso (la mente), espec. izar velas (i.e. levar anclas); por heb. [comp. H5375] expiar el pecado:-alzar, cargar, levantar, levar ancla, llevar, ¡muera!, quitar, recoger, sostener, subir, tirar, tomar.
Estas tres palabras están entrelazadas entre sí. El concepto arrebatar significa también tomar para uno mismo, y hasta sugiere la idea de expiar el pecado. ¿No es sorprendente? Pareciera que el apóstol no está hablando del fin del mundo, sino de un evento que tendría lugar en un futuro muy cercano a él. Si 1 Tesalonicenses 4:17 habla efectivamente de un “rapto” y una “resurrección”, tales eventos debieron cumplirse en el futuro próximo al apóstol. Para él, tanto el arrebatamiento como la resurrección eran eventos que conformaban el programa de la venida de Cristo, suceso que él esperaba posiblemente ver, ya que de acuerdo con lo que Jesús había dicho: “no pasaría esa generación hasta que todo esto aconteciese” (Mt.24:34), él creía estar vivo para entonces, por eso escribe a estos hermanos: “nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron” (1Tes.4:15).
Para confirmar aun mejor lo antes dicho, quiero que lea muy cuidadosamente el siguiente pasaje de Las Escrituras en Lucas 21. Es Jesús quien dice lo siguiente, refiriéndose a un futuro muy próximo.
Lc.21:5-36 (Versión: Palabra de Dios para todos)


5 Algunos de los seguidores estaban hablando acerca de los edificios del área del templo, y decían: -¡Miren qué piedras tan hermosas y las ofrendas que lo adornan!
6 Pero Jesús dijo: -Llegará la hora en que todo lo que ven aquí será destruido. No quedará piedra sobre piedra, todo se vendrá abajo.
7 Algunos de los seguidores le preguntaron a Jesús: -Maestro, ¿cuándo sucederá todo eso? ¿Cómo podremos saber que está a punto de ocurrir?
8 Jesús dijo: -Tengan cuidado. No permitan que nadie los engañe. Les digo esto porque muchos vendrán en mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Cristo’ y ‘Ha llegado la hora’, pero no los sigan.
9 No tengan miedo cuando oigan sobre guerras y rebeliones. Todo eso tiene que pasar primero, pero el fin no vendrá hasta después.
10 Jesús también les dijo: “Peleará nación contra nación y reino contra reino.
11 Habrá grandes terremotos, y en algunos lugares habrá épocas de hambre y enfermedades. Pasarán cosas horribles y vendrán señales milagrosas del cielo.
12 “Pero antes de que pase todo eso, la gente los tomará a ustedes como prisioneros y los perseguirán. Los juzgarán en las sinagogas y los meterán a la cárcel. Serán obligados a presentarse ante reyes y gobernadores. Les harán todo esto por ser ustedes mis seguidores.
13 Pero esto les dará oportunidad de hablarles acerca de mí.
14 Tengan confianza de que no tienen que pensar en lo que van a decir.
15 Porque yo les daré palabras de sabiduría a las que ninguno de sus enemigos podrá oponerse ni contradecir.
16 Hasta sus padres, hermanos, familiares y amigos estarán en su contra y matarán a algunos de ustedes.
17 Todos los odiarán por ser ustedes mis seguidores.
18 Pero en realidad no les tocarán ni un solo cabello de la cabeza.
19 Ustedes se salvarán si se mantienen firmes en su fe a pesar de todo esto.
20 “Ustedes verán soldados alrededor de Jerusalén y entonces sabrán que pronto será destruida.
21 En ese tiempo, los que estén en Judea deberán escapar hacia las montañas. Los que estén en Jerusalén deberán irse rápidamente y los que estén en el campo no deberán entrar a la ciudad.
22 Estos son los días en que Dios traerá castigo para cumplir todo lo que los profetas habían escrito.
23 Ese tiempo será terrible para las mujeres que estén esperando bebé o que estén amamantando. Será un tiempo de desastres en la tierra. Dios mostrará su ira contra este pueblo.
24 Los soldados matarán a algunos de ellos. A otros los tomarán como prisioneros y se los llevarán a otros países. Los que no son judíos aplastarán la ciudad de Jerusalén hasta que se cumpla su tiempo.
25 “Pasarán cosas fuera de lo común con el sol, la luna y las estrellas, que servirán como señales. En la tierra la gente estará confusa y afligida por el fuerte rugido de la marea.
26 La gente tendrá tanto miedo que se desmayará por lo que pasa en el mundo, pues aun los astros temblarán.
27 Entonces la gente verá al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
28 Cuando todo esto comience a suceder, levántense, miren hacia arriba y alégrense. No se preocupen, porque ya saben que está muy cerca la hora en que Dios los liberará”.
29 Entonces les contó una historia: “Miren los árboles. La higuera es un buen ejemplo.
30 Cuando brotan las hojas, saben que el verano está cerca.
31 Así también, cuando vean suceder todo esto, sabrán que el reino de Dios está cerca.
32 “Les digo la verdad: cuando todo esto ocurra, todavía estará viviendo gente de esta época.
33 El cielo y la tierra no durarán para siempre, pero mis palabras sí.
¿Qué le pareció? ¿Vio algo que antes no había visto? ¿De qué está hablando Jesús realmente? Bueno, analicemos por parte.
Jesús es consultado sobre qué señales deberían verse antes de lo que él acababa de predecir, la destrucción del templo y de la ciudad de Jerusalén. Todo lo que Jesús dice a continuación tiene que ver con lo que deberá suceder en los próximos años, antes de la destrucción total de Jerusalén y de su templo. El pasaje se podría dividir en tres partes:
1.  Señales antes del fin de Jerusalén. (8-19).
2.  Cómo será la destrucción de Jerusalén. (20-26).
3.  Qué ocurrirá después de la destrucción de Jerusalén. (27-33).
Es muy interesante e importante lo que Jesús dice en el verso 32:
“Les digo la verdad: cuando todo esto ocurra, todavía estará viviendo gente de esta época”.
Esto es algo que los hermanos premilenaristas dispensacionalistas no quieren ver, ni mucho menos entender. No es la única vez que Jesús advirtió de que el fin vendría en los días de esa generación. Lea detenidamente los siguientes versículos de la Biblia: Mt.12:41,45; Mt.23:36; Mt.24:34; Mr.13:30; Lc.3:7; Lc.11:50, 51; Hch.2:40.
Cuando Jesús estaba ante el Sumo Sacerdote Caifás, le dijo estas palabras:
Mt. 26:64  “Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo”.
Siempre me llamó la atención de que en varios lugares del Nuevo Testamento, cada vez que se hace alusión a la venida de Cristo, se habla que es muy luego, muy pronto.
Fil. 4:5  “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca”.
Ap. 1:3  “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”.
Ap. 22:10  “Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca”.
Ap.1:1  “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan”,
Ap. 3:11  “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”.
Ap. 22:7  ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
1Pe 4:7  “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración”.


Sant. 5:8  “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca”.


Heb 10:25  “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.

Heb. 10:37  “Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará”.


Por los versículos aquí presentados, creo que hay razón contundente para pensar de que ellos, los escritores del N.T. estaban hablando de algo que debería ocurrir muy pronto, y reconsiderando lo que Jesús dijo con respecto a la generación que vería el tiempo del fin, creo firmemente que se refería a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d/C, por el general romano, Tito. Jesús dijo que con la destrucción de Jerusalén (Lc.21:20-22) se cumpliría todo lo que fue dicho por los profetas.
Por último para cerrar nuestro estudio sobre el Dispensacionalismo Pre-milenarista, deseo señalar a lo que tuvo que llegar esta Escuela interpretativa para hacer encajar sus doctrinas, o mejor dicho sus interpretaciones de las profecías. Inventaron una nueva regla de hermenéutica: La ley del doble cumplimiento. Argumentando que pocas leyes son más importantes, en la interpretación de las Escrituras proféticas, que la ley del doble cumplimiento. Esta ley, según Horne,  indica que “frecuentemente las profecías tienen un significado doble, y se refieren a eventos diferentes, uno cercano y otro remoto; uno temporal, el otro espiritual o quizás eterno” (Eventos del Porvenir, pág.37).
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